DIOXINAS, MICROONDAS Y EL PODER DE INTERNET

Llevamos mucho tiempo escuchando que vivimos en la era de la información. Tenemos al alcance de un simple click millones de datos, multitud de noticias en los medios de comunicación y a pesar de ello pienso, que más que informados, estamos infoxicados. Disponer de tal cantidad de información requiere un esfuerzo para procesar, separar y extraer lo que hay detrás de ella y la veracidad de la misma. ¿Quién quiere hacer ese esfuerzo extra? La verdad, es que muy pocos.

World Wide WebDesde que internet entró en nuestras vidas llegó la revolución. Mucho antes del boom de las redes sociales, algunos ya éramos unos asiduos de la red y aprendimos a manejarla con la vieja técnica de “ensayo y error”. Aquella World Wide Web nos parecía el paraíso para encontrar la información que nadie nos quería contar sin caer en la cuenta de que muchos la podían estar utilizando (consciente o inconscientemente) para todo lo contrario: Desinformar. Y me explico.

El análisis de dioxinas

Hace unos cuantos años, me encontraba trabajando en un laboratorio que prestaba servicios de análisis para empresas. Una de esas empresas, a la que llamaremos PlastiTech (obviamente no es su verdadero nombre), producía entre otras cosas envases de plástico para comida preparada. Un día, el responsable de Calidad de PlastiTech se puso en contacto con nosotros para solicitar un ensayo un tanto inusual. Quería que realizáramos un análisis de dioxinas en algunos de sus materiales. ¿Dioxinas? Un tanto extraño.

En aquella época yo me encargaba de la mayoría de las muestras que requerían de Analítica Instrumental y cuando la directora del laboratorio me comentó la solicitud del análisis lo primero que hice fue sorprenderme. Inmediatamente me contó que PlastiTech había recibido una petición por parte de uno de sus clientes, PastiPerTutti (por ponerle un nombre), una empresa que fabricaba platos de pasta pre-cocinados, listos para calentar en el microondas y ser consumidos. PastiPerTutti utilizaba productos de PlastiTech y les exigían un análisis que asegurara que los envases que les compraban estaban libres de dioxinas. Yo no entendía nada. Esa solicitud no tenía ningún sentido. Por lo menos para mí. ¿Por qué realizar un análisis de dioxinas en un plástico?

Todo tenía una explicación. El responsable de producción de PastiPerTutti había recibido un email en el que se le alertaba del tremendo peligro que suponía calentar envases de plástico en el microondas, ya que este proceso daba lugar a la producción de dioxinas. Ni corto ni perezoso, reenvió este correo electrónico al responsable de Calidad de PlastiTech, exigiendo que sus plásticos pasaran un control que garantizase la ausencia de dichos compuestos. Cuando nuestros clientes me hicieron llegar toda la información que habían recibido no daba crédito a lo que estaba leyendo. Por suerte, a pesar de la corta experiencia profesional que yo poseía en ese momento, tenía un as en la manga: La Suficiencia Investigadora.

La verdad de la Ciencia

Por una de estas casualidades que tiene la vida, mi Suficiencia Investigadora había consistido en elaborar un método de análisis cromatográfico para el análisis de determinados contaminantes medioambientales presentes en el aire: los PCBs y…. las DIOXINAS! Ya tenía un motivo de peso para decirle a muchos que investigar sirve para algo. En este caso, a PlastiTech le iba a servir de mucho.

Todo trabajo de investigación requiere de un análisis bibliográfico previo que abarca todos los aspectos relacionados con el objeto de estudio. De esta manera me había empapado de todo lo que tenía que ver con estos compuestos. Por ese motivo supe desde el primer momento que aquel análisis de dioxinas era un auténtico despropósito.

Estructura de las dioxinas

Comúnmente, se llama dioxinas a una gran familia de compuestos organoclorados que contienen dos anillos bencénicos en su estructura.  Algunos de estos compuestos poseen una elevada toxicidad, siendo considerados carcinogénicos y disruptores del metabolismo. Las dioxinas están presentes en el medioambiente, son difícilmente degradables y tienden a acumularse, principalmente en tejidos grasos. Sin entrar en complejidades químicas, para la formación de dioxinas son necesarias dos cosas: un proceso de combustión y la presencia de cloro. Así que la ecuación plástico + microondas = dioxinas no hay por donde cogerla.

Durante mi estudio no experimental de estos compuestos consulté una amplia variedad de literatura científica para conocer todos los entresijos de las famosas dioxinas. Creo recordar que recopilé unas ciento y pico referencias bibliográficas y en ninguna de ellas se hacía mención alguna a la presencia de dioxinas en plásticos sometidos a radiación por microondas. La mayoría de las investigaciones se centraban en la determinación de dioxinas en matrices con cierto contenido en grasa (alimentos, tejido humano, leche materna, entre otras muchas) ya que estos compuestos son liposolubles. Pero de envases calentados en microondas, nada de nada. Era lógico. Si para la formación de dioxinas es necesario un proceso de combustión, no se pueden producir en un microondas, aunque el material plástico sea PVC.

Del laboratorio a la vida real

PlastiTech estaba de enhorabuena. Primero por que la presencia de dioxinas en sus productos era altamente improbable (un científico nunca dice imposible) y segundo, porque un análisis de dioxinas resulta bastante caro. En aquella época, el precio de mercado de un analítica de ese tipo podría rondar los 500-600 € por muestra. La concentración de dioxinas que podemos encontrar, tanto en el medioambiente, como en alimentos o en tejido humano, es muy baja, del orden de partes por trillón (incluso menores).

Para poder determinar estas cantidades tan pequeñas es necesario un tratamiento de muestra muy delicado y un cromatógrafo de gases de alta resolución. Esto justifica el precio del análisis, ya que el equipo es bastante caro y el trabajo del químico debe ser muy cuidadoso. Por no hablar del hecho de que trabajar con compuestos altamente tóxicos exige unas medidas de seguridad que garanticen la protección de los analistas. Eso también se paga.De hecho, en el año 2008, el único laboratorio que realizaba análisis de dioxinas en España a estos niveles se encontraba en la Universidad de Barcelona.

Así que PlastiTech se había ahorrado la friolera de 3.000 a 4.000 euros que tendría que haberse gastado de haber realizado los análisis que PastiPerTutti le estaba pidiendo. Pero había algo que me sorprendía enormemente en todo este asunto. Está claro que toda esta información acerca de las dioxinas no es de dominio público. Y que el responsable de producción de PastiPerTutti no tenía porqué haber oído hablar de las dioxinas en toda su vida. Sin embargo había dado por cierta una información que había recibido a través de esas molestas cadenas de mails que circulan por la red desde tiempos inmemoriables. No solo la estaba dando por cierta, si que estaba exigiendo a uno de sus proveedores un gasto completamente innecesario a costa de un correo electrónico escrito por un desconocido.

El poder de internet

Siempre me gustó cacharrear en internet. Y aquel correo electrónico era bastante curioso. Así que indagué un poco para ver si conseguía tirar un poco más del hilo. Todos hemos recibido alguna vez un mail de tipo alarmista sobre el peligro de las botellas de PVC o sobre la famosa rata hallada en una bolsa de ensalada, y seguro que hay una inmensa variedad de historias similares que desconozco. Estos son los dichosos HOAX (del inglés: bulo o engaño). Son correos electrónicos con contenido falso o engañoso que se distribuyen en cadena. La única finalidad de los HOAX es capturar direcciones de correo electrónico o saturar los servidores de correo. Pero este HOAX era un poco especial.

Para empezar estaba encabezado por el membrete de una asociación mexicana que se llamaba “Los leones” y firmada por un tal Alfredo Nosequé (ahora mismo no lo recuerdo). Además daba el nombre de un investigador de una universidad americana que supuestamente había investigado la formación de dioxinas en los envases de plástico calentados al microondas. Google hizo el resto. Descubrí que esta asociación se dedicaba a ayudar a niños mexicanos que crecían en condiciones desfavorecidas, que el tal Alfredo era arquitecto y que el investigador citado no había realizado los estudios a los que se hacía referencia. Así que ni el emisor del email era un experto en el tema, ni la asociación que representaba tenía nada que ver con las dioxinas y toda la argumentación científica era una engañufla en toda regla.

Aparte de entregarle al Responsable de Calidad de PlastiTech un informe sobre qué son las dioxinas, como se forman, dónde pueden encontrarse y un montón de referencias a artículos científicos sobre el tema, le conté lo que había averiguado sobre el mail en cuestión. Para más inri, el correo electrónico se encontraba recogido en un inmenso listado de HOAX que van circulando por internet y cuya historia va variando con el paso de los años.

Pensamiento crítico

El poder de internet es mucho y el desconocimiento humano demasiado grande. Seamos críticos con la información que nos llega, utilicemos el sentido común para discernir lo falso de lo verdadero y si no lo conseguimos acudamos a los expertos, los profesionales, los conocedores de la temática concreta y las fuentes fiables. Sobre todo cuando hablamos de ciencia y cuando hay euros de por medio.

PD: Al próximo que me vuelva a enviar el HOAX de las dioxinas le pongo el microondas de sombrero. Aviso! 😉

Este post participa en la VI edición del Carnaval de Química que este mes se hospeda en este blog.

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10 pensamientos en “DIOXINAS, MICROONDAS Y EL PODER DE INTERNET

  1. Javier

    Este post me ha gustado porque hablas del poder de internet mezclado con la ciencia, creo que internet tiene una vasta informacion y la que al final a nosotros nos vale proviene de las paginas “serias” o de confianza que todos hemos encontrado, porque conocemos a sus autores o porque directamente son empresas serias.

    Respecto a las dioxinas en el plastico Einstein diria que es despreciable, termino que utilizan cuando algo es muy improbable. Asi como Hawkins dijo que la posibilidad de que haya vida en este planeta es algo despreciable tambien, ha sido demasiada casualidad que estemos nosotros aqui.

    Pero algo o alguien tendria que ser no crees ? Perdon por el rollo.

    Buen trabajo , suerte en tu carnaval.

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  2. Pingback: Enlaces yuriesféricos del 20/07/2011 | La Yuriesfera

  3. Patricia Autor de la entrada

    Javier, Bernardo, José, muchas gracias por vuestras felicitaciones y vuestros comentarios.

    Ya sabéis que esta es vuestra casa y que estoy encantada de que os paséis por aquí.

    Un saludo a los tres.

    Responder
  4. sabueso64

    Y qué me dices del uso del Teflón y sus efectos en el organismo, luego de cocinar en utensilios formados por ese material?…Espero ansioso vuestra respuesta

    Responder
  5. Pingback: ¿Es peligroso calentar los ‘tupper’ en el microondas? | A con Ciencia

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